El equilibrio es salud

¿Recuerdas cuándo fue la última vez que te dedicaste tiempo para ti: un masaje, un ratito con tus amigos, una lectura de la que te gustan…?, esos momentos son muy necesarios porque está más que demostrado que el equilibrio es salud ¿quieres estar en equilibrio físico y mental? Cuando llegues al final, tienes un regalito.

Como comento mi libro Claves del coaching, las emociones son como un péndulo: cuanta más fuerza tenga hacia un lado, más fuerza tomará el impulso hacia el lado contrario. Tanto en cosas positivas, como en cosas negativas.

Cuando nos sucede algo bueno, es normal que nos alegremos y lo celebremos, pero si se pasa al extremo de euforia y falso positivismo, puede ser perjudicial. Aún siendo un suceso positivo, si no se mantienen los pies en la tierra, luego la caída en caso de que las cosas vayan mal, será más fuerte. Recuerda: el equilibrio es salud.

Un pensamiento equilibrado ante ese suceso podría ser: “Soy afortunado por este golpe de suerte que me ha dado la vida. Estoy contento y voy a disfrutar todo lo que pueda, pero siendo consciente que las cosas igual que vienen se pueden ir”.  Está bien ser optimista pero de una manera racional y no desmedida. Ni todo es tan perfecto, ni todo es tan malo, siempre hay una cara y una cruz.

Casi siempre, en cualquier situación negativa, hay alguna salida. La vida da muchas vueltas y al final todo se acaba equilibrando.

Como ya sabes, en términos químicos las emociones duran aproximadamente noventa segundos y luego son reabsorbidas por nuestro cuerpo. Evita que la emoción se siga renovando con tus pensamientos.

Claves para encontrarte en equilibrio:

  • Priorízate. Ve aprendiendo a delegar, a dejar de lado cosas que no te están dando los resultados que pensabas.
  • Enfócate cada semana en hacer algo que te haga sentir bien. El autocuidado es muy necesario.
  • Muévete, pasea, ve al gimnasio, haz clases de yoga, pilates, boxeo, zumba… lo que más te guste. Las emociones se anclan en nuestro cuerpo y necesitamos movernos para oxigenar los músculos y encontrarnos mejor.
  • Respeta tu identidad. A unas personas les relaja mirar las olas del mar, en cambio, otras prefieren andar por la cuidad. Por eso es muy importante hacer lo que a ti realmente es sirva.
  • Empieza poco a poco para no frustrarte. Es muy complicado cambiarlo todo de la noche a la mañana, empieza con pequeñas cosas, cuando se conviertan en un hábito ve a por lo siguiente. Así tu autoestima se verá reforzada.
  • Cuida tu alimentación, lo que comemos nos afecta a cómo nos sentimos. 
  • Descansa lo suficiente para luego rendir mejor.
  • Observa tus pensamientos porque afectan directamente a tu cuerpo, para saber más sobre esto, no te pierdas este post donde hablo detalladamente de esto.
  • Mírate desde fuera. Así te resultará más fácil encontrar la salida a esa situación. Y te ayudará a sentirte más equilibrado.

Tu mente y tu cuerpo agradecerán que encuentres tu equilibrio y lo notará todo tu entorno porque cuando tú estás bien, todo lo demás mejora. La vida da muchas vueltas y al final todo se acaba equilibrando.

Te voy a contar una pequeña fábula que demuestra que todo pasa por algo. Cuentan que un rey tenía un consejero que ante circunstancias adversas siempre decía: «Qué bueno, qué bueno».

Un día de cacería, el rey se cortó un dedo del pie y el consejero exclamó: «Qué bueno, qué bueno».

El rey, cansado de esta actitud, lo despidió y el consejero respondió: «Qué bueno, qué bueno».

Tiempo después, el rey fue capturado por otra tribu para sacrificarlo ante su dios. Cuando lo preparaban para el ritual, vieron que le faltaba un dedo del pie y decidieron que no era digno para su divinidad al estar incompleto, y lo dejaron en libertad.

El rey ahora entendía las palabras del consejero y pensó: «Qué bueno que haya perdido el dedo gordo del pie, de lo contrario ya estaría muerto».

Mandó llamar a palacio al consejero y le agradeció. Pero antes le preguntó por qué dijo «Qué bueno, qué bueno» cuando fue despedido. El consejero respondió: «Si no me hubieses despedido, habría estado contigo y como a ti te habrían rechazado, a mí me hubieran sacrificado».

La vida es como un laberinto, con muchos caminos por tomar. Podemos estrellarnos contra las paredes cuando las circunstancias son difíciles. Pero hay que tomar distancia para vernos desde fuera y tener la actitud como la del consejero de la historia: positiva y de desapego porque con el tiempo entenderemos todo.

El equilibrio es salud

Una persona en equilibrio fluye con la vida, no está en eterno conflicto con ella.

Si te ha gustado este tema, no te pierdas el podcast donde pusimos ejemplos que seguro que te ayudan a interiozar lo que hemos visto:

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Gemma Ramírez



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