El otro día os recomendé que al daros cuenta de que os estabais quejando agradecierais algo para salir de esa negatividad.

Hoy os traigo una nueva reflexión.

¿Si del hecho del que te estás quejando tiene solución para qué malgastar tiempo y energía en vez de solucionarlo?

Si no tiene solución, no queda otra opción que aceptarlo.

Se trata de preguntarnos para qué nos ha pasado ese hecho y qué podemos aprender de él.

Te invito a que cada vez que te empieces a quejar cambies tu mirada para verlo desde fuera y seguro que empiezas a entender muchas cosas.

¿Te animas a probarlo?

Gemma Ramírez



También te puede interesar...

No hay Comentarios

Lo sentimos, los comentarios están cerrados..

¿Quieres aprender a sacar lo mejor de ti? Descubre cómo, cada semana con mi blog.

Pin It on Pinterest