El movimiento slow

En la actualidad vivimos acelerados para llegar a cumplir todos nuestros compromisos diarios. Dado que estamos conectados las 24 horas, a veces, nos vemos en la obligación de seguir con nuestras obligaciones sea la hora que sea, renunciando a nuestro tiempo libre y descanso.

¿Hace cuánto tiempo no das un paseo tranquilo o pasas horas sin mirar el móvil o celular? Te confieso que yo siempre he vivido acelerada, tenía muchas actividades autoimpuestas (clases de inglés, curso de fotografía, gimnasio, voluntariado, etc) e iba de un lado a otro como “pollo sin cabeza”. Incluso, a veces, intentaba disfrutar de una conversación amena con mis padres o amigos pero estaba pendiente de la hora porque me tenía que ir a otro lugar.

Hace unos años decidí poner fin a esta situación porque ese ritmo me creaba mucha ansiedad. Decidí renunciar a ciertas actividades para disfrutar al máximo de las otras que llevaba a cabo. Y guardar tiempo para pasar con mis seres queridos sin tener que salir luego corriendo. Hace poco descubrí que ponerle freno a tu frenética vida para disfrutar de ella se llama movimiento slow y por eso te lo presento:

El movimiento slow supone un cambio cultural hacia la desaceleración de nuestra forma de vida y hacia un mayor disfrute de ésta, para que cada uno pueda controlarla y adueñarse de su propio tiempo. Tiene su origen en Roma en 1986 cuando en protesta por la apertura de un conocido restaurante de comida rápida en la Plaza de España en Roma se reivindicaba la slow food defendiendo los productos frescos y autóctonos.

La vida slow no significa pasividad, sino una redistribución de prioridades y actitudes con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida. El foco de nuestra atención, por lo tanto, está en ser selectivo en el tiempo dedicado a nuestras actividades. Propone un cambio en nuestra actitud ante la vida, relacionado con la desaceleración en la forma de comer, de trabajar, un mayor espacio para el ocio, el relax, los hobbies y las relaciones afectivas, ¿te animas a practicarlo? Te doy algunos consejos:

  • Respeta tus horas de sueño. Duerme lo necesario. El sueño es la actividad reparadora psíquica y física por excelencia.
  • Practica un hobby que te dé tranquilidad: pintar, escuchar música, yoga, caminar, etc.
  • No satures tu agenda de actividades. Sal con suficiente tiempo para llegar puntual a las citas así evitarás llegar acelerado.
  • Realiza una actividad a la vez (no varias al mismo tiempo) y disfruta de ella, ya sea lavar los platos, ordenar el cuarto o cualquiera que desees.
  • Come despacio y mastica bien los alimentos ante de tragarlos.
  • Disfruta de conversaciones tranquilas sin mirar el reloj.

Como Gandhi dijo hace años: “en la vida hay algo más importante que incrementar su velocidad”.

El movimiento slow
5 (100%) 6 votes