Tu felicidad depende de la calidad de tus pensamientos

Tu felicidad depende de la calidad de tus pensamientos

Tu felicidad depende de la calidad de tus pensamientos, la calidad de lo que piensas determina la calidad de tu vida. Según un estudio de la revista Science, la mayoría de las personas emplea hasta el 50% de las horas en pensamientos que nada tienen que ver con lo que está haciendo en esos momentos. Esta forma de divagación mental produce, además, sentimientos de infelicidad. Según diversos estudios tenemos 60.000 pensamientos al día. El 90% de ellos se repiten de un día a otro.

¿Has reflexionado acerca de cómo surgen en nosotros los pensamientos y cómo afectan a nuestro cuerpo? Los pensamientos son ideas que vienen a nosotros constantemente sobre algo que nos interesa o que nos preocupa. Muchas veces le damos poder a nuestros pensamientos y nos acaban por dominar cuando hablamos de situaciones que ocurrieron o pueden ocurrir, al hacerlo estamos creando un impacto emocional en nosotros mismos que nos acaba afectando corporalmente ya sea por ansiedad, dolor de barriga o de espalda.

Pensar constantemente en una situación que nos causó rabia produce en nuestro cuerpo un efecto bioquímico; aumenta nuestra adrenalina y revivimos las sensaciones una y otra vez. Si por el contrario, tenemos pensamientos de serenidad, sentiremos un efecto tranquilizador que nos permitirá respirar en forma adecuada y saludable. Cuando recreamos en nuestra mente situaciones de tristeza, tenemos una baja de energía y sentimos poca motivación para hacer cosas. Si pensamos en algo que nos ocasiona temor o que alguna cosa nos va a salir mal nuestro cuerpo tiende a tensarse. Es importante ser consciente de nuestros pensamientos y prestar atención sobre cómo afectan nuestro cuerpo. Nuestra mente vive en presente y si pensamos en que algo horrible va a pasar ya lo está viviendo como si estuviera ocurriendo, pero seguramente nunca lo hará. Algo que me ayuda es pensar, que si llega a pasar lo peor de una situación, qué alternativas posibles habría. Por ejemplo: “-Me van a echar del trabajo si sigo con esta mala racha… ¿y si esto pasa qué haría? -Realmente este trabajo no me llena, si esto sucede buscaría otro en el que me sintiera realizado profesionalmente”, una vez hecho esto mi ansiedad desaparece

pensamientosVeamos qué tipo tenemos:

Necesarios (rutinas diarias): “tengo que terminar el trabajo antes del viernes, ir al supermercado, recoger a los niños”… Si le damos más vueltas de lo necesario nos llegan a quitar energía.

Inútiles (lamentaciones, quejas, miedos): preocupaciones por el pasado o por el futuro. “¿Por qué me pasó eso, por qué a mí?, ¿Qué pasará si…?, ¿Y si…?” Nos restan energía.

Negativos (envidia, ira, celos, pena, frustración, pensamientos catastrofistas). Pasamos el 80% de nuestros del tiempo pensando cosas negativas que no sucederán jamás. Sufrimos más con lo que imaginamos que con lo que realmente ocurre. Si te dieras cuenta que tan poderosos son tus pensamientos, nunca tendrías pensamientos negativos. Un minuto en un pensamiento negativo deja nuestro sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. 

Positivos (alegría, gozo, disfrute) nos permiten acumular fuerza interior y nos capacita a ser productivos. Hace que nos enfoquemos de manera natural en los que queremos conseguir: “Me siento bien hoy, qué día más bueno hace, conseguiré lo que me he propuesto…” Generan endorfinas y fortalecen el sistema inmunitario.

Es mejor preguntarse ¿para qué me sirve esto que me pasa?, ¿qué he aprendido de lo sucedido?, en vez de ¿por qué a mí?, pues te sitúa en una posición victimista, creando culpabilidad, impotencia y rabia. Recuerda que todo pasa por algo y, muchas veces, a la larga conseguimos entender el propósito de lo ocurrido. Tú eliges ser responsable o víctima de tu situación, si prefieres ser víctima todo dependerá de situaciones externas, si por el contrario, decides ser responsable jugarás  un papel activo en tu situación porque siempre hay algo que tú puedes hacer para mejorar cualquier situación.

pensamientos positivos¿Cómo aumentar tus pensamientos positivos?

– Ser agradecido.

– Entrenar tu mente para ver lo positivo de cada situación.

– Verte capaz de conseguir tus objetivos.

– Aumentar cada día el número de pensamientos positivos.

Tus pensamientos construyen tu vida, elígelos bien. Cuando asumas que tú eres 100% responsable de todo lo que ocurre en tu vida, tendrás la libertad de cambiar las cosas que no te gustan. Si tienes alguna duda sobre cómo utilizar tus pensamientos como aliados, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Y si conoces a alguien al que le puede interesar este post, compártelo!

Tu felicidad depende de la calidad de tus pensamientos
5 (100%) 21 votes